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Estas cuatro mujeres representan lo mejor de Colombia

Sábado 27 de mayo de 2017
Gente

Estas cuatro mujeres representan lo mejor de Colombia

Hacen patria desde la salud, la ciencia, el turismo y el medioambiente. Un homenaje en su día.

Por:  REDACCIÓN VIDA | 

La manizaleña Ana María Giraldo y otras dos montañistas  fueron las primeras colombianas en coronar el Everest. Hoy lidera una agencia de turismo especializada en bicimontañismo.

Foto: Archivo particular

La manizaleña Ana María Giraldo y otras dos montañistas fueron las primeras colombianas en coronar el Everest. Hoy lidera una agencia de turismo especializada en bicimontañismo.

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Guerrera de la montaña

“Mi ascenso al Everest se forjó desde la familia”, contaba Ana María Giraldo en una charla TEDx realizada en Manizales, su campamento base. Hoy, la primera colombiana que, junto con otras dos compatriotas (Katty Guzmán y Mónica Bernal) ascendió la montaña más alta del mundo emprende nuevas y ambiciosas misiones. Como darlo todo por su familia y un novedoso emprendimiento turístico.

El hito del Everest ocurrió diez años atrás, cuando tenía 27 años. “Estamos haciendo lo que más nos gusta en la vida, que es subir montañas”, decía entonces desde los Himalayas.

Y ahora, tras una maternidad que la obligó a abandonar los glaciares, Giraldo vuelve a recorrer los alrededores de Kumanday, el nombre ancestral del conocido nevado del Ruiz.

“Fue allí donde hice mis primeros ascensos, donde empecé a montar en bicicleta”, comenta sobre el gran Kumanday, que le da nombre a su empresa turística, especializada en bicimontañismo y recorridos a través de los picos del Parque Nacional Natural los Nevados.

Desde allí, Ana María también ha impulsado el programa ‘Mujeres a la cumbre’, que ya ha llevado dos grupos femeninos al nevado Santa Isabel y ahora se ha propuesto coronar el punto más alto del nevado del Tolima.

“En las cimas de las montañas se ven grupos muy masculinos”, explica Ana María. De ahí la razón de ser de ‘Mujeres a la cumbre’. “De la montaña, las mujeres bajan con la sensación de que pueden hacer muchas cosas, con la tenacidad que de pronto no han tenido”, sigue. 

angela

Ángela Restrepo nació en Medellín y ostenta reconocimientos nacionales e internacionales.

La mejor científica del país

Ángela Restrepo Moreno es la científica colombiana más reconocida de todos los tiempos. De ello dan cuenta más de 300 investigaciones de su autoría, publicadas en las más rigurosas revistas científicas del mundo; casi 50 capítulos de libros y el haber obtenido todos los premios que –en el país y a nivel regional– se entregan a las personas dedicadas a la ciencia.

No en vano esta microbiología, nacida en Medellín, ocupa el pódium reservado para los tres mejores científicos nacionales. Con una gran diferencia: ella es la única mujer que logró abrirse camino en este campo, a punta de inteligencia, disciplina y tesón. Lo ha hecho desde hace cinco décadas, épocas en las que los trabajos de segundo orden y las labores del hogar eran los espacios reservados para la mujeres.

Una pasión que se le despertó desde muy niña, movida por la curiosidad que le producía un microscopio que su abuelo –farmaceuta– guardaba en una vitrina y que terminó, con el paso de los años, convirtiéndola en la autoridad mundial más encumbrada en el campo de la micología, esa ciencia que se dedica a estudiar los hongos, principalmente aquellos que enferman a la gente.

Ahora, si de títulos se trata, la profesora Ángela los tiene todos. Maestrías, doctorados y reconocimientos honoris causa le han sido otorgados por respetables universidades estadounidenses y colombianas.

Fue pilar fundamental de la ‘Misión ciencia, educación y desarrollo’ (comisión de sabios), que en los 90 definió las estrategias del desarrollo científico y tecnológico del pais. Y mantiene fuertes nexos cooperativos con los institutos de investigación en salud pública en el país, además de Colciencias. Es la madre del Centro de Investigaciones Biológicas (CIB) de Medellín y la gestora directa de un buen puñado de científicos de muy alto nivel a los que ha ayudado a formar.

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Sandra Vilardy vela por el rescate ambiental de la deteriorada Ciénaga Grande de Santa Marta. Carlos Capella/ EL TIEMPO

La voz de la Ciénaga Grande

A Sandra Vilardy, doctora en ecología y medioambiente, y bióloga marina, más que escribir artículos científicos, le gusta construir puentes de palabras. Lo hace con alcaldes, comunidades, periodistas y científicos de otras áreas. Su tarea es dialogar.

Por eso no es extraño que en los últimos años se la reconozca como la líder que le da voz a la laguna costera más grande e importante del país: la Ciénaga Grande de Santa Marta. Una ciénaga que, como ella misma ha escrito, está muriendo ante nuestros ojos. La Ciénaga Grande y Vilardy tienen una relación estrecha desde hace 20 años, cuando la investigadora, hoy decana de la Facultad de Ciencias Básicas de la Universidad del Magdalena, llegó a terminar sus últimos dos años del pregrado de Biología Marina en la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Entonces, hizo una primera investigación sobre los manatíes.

Ese escenario de entusiasmo por proteger el ecosistema, que tiene la distinción de ser Ramsar desde 1998, fue completamente distinto cuando regresó en el 2004 a la Universidad del Magdalena como investigadora. La ciénaga estaba en un proceso de deterioro crítico, y los procesos institucionales se habían ido a pique. “El conflicto armado de esos años determinó la suerte de la ciénaga. La gente que vive en ella no solo es víctima de la guerra, sino que hay una revictimización por la degradación ambiental”, explica. Entonces, emprendió un rumbo investigativo que no muchos científicos deciden tomar: entender desde las ciencias sociales y humanas por qué esos esfuerzos institucionales no lograron restaurar el ecosistema. Desde ese momento empezó su investigación doctoral en la Universidad Autónoma de Madrid. “Los biólogos a veces estamos muy limitados. Hay que encontrar maneras de dialogar con los abogados, los políticos, los economistas. Eso fue lo que me permitió este enfoque de entender los sistemas socioecológicos para crear puentes entre la ecología política”, relata.

Precisamente, ese enfoque de Vilardy ha hecho que investigadores como Julio Carrizosa, considerado uno de los padres de la ecología en el país, destaquen su liderazgo entre las nuevas generaciones de ambientalistas colombianos. Explica que su bandera ha sido crear esas transferencias de conocimiento entre la ciencia y la política en las escalas locales, donde hay mucha más maniobra para incidir en los cambios de las ciudades intermedias y las regiones.

paola

Paola Pinilla es una de las astrofísicas más brillantes del país.

Paola Pinilla y el origen de los planetas

El destino de Paola Pinilla no pudo tener otro camino distinto al de la ciencia. Esta bogotana, de 31 años, se interesó por la astronomía desde que era una niña, gracias a los libros que leía con su hermano.

Y hoy es una de las astrofísicas colombianas más destacadas. Luego de hacer el pregrado y la maestría en física en la Universidad de los Andes, viajó a Europa, donde trabajó en el Observatorio Europeo Austral. Luego cursó estudios doctorales en astrofísica, en la Universidad de Heidelberg (Alemania). Y tiene un posdoctorado en la Universidad de Leiden, en Holanda. Al finalizar su formación, se convirtió en la primera colombiana en obtener la beca Hubble, que la Nasa otorga a científicos que quieran continuar sus estudios en alguna universidad estadounidense que trabaje con la agencia espacial.

Su campo de estudios es el de los modelos y observaciones de discos protoplanetarios, es decir, las primeras estructuras que giran alrededor de estrellas jóvenes que colapsaron y de las que nacieron los planetas. Uno de sus principales logros ha sido anticipar con sus modelos las observaciones que confirman el comportamiento de estos discos.

La confirmación de su trabajo fue lograda gracias a observatorios como el Alma y el Telescopio Extremadamente Grande, en Chile. Paola espera poder ampliar los alcances de sus estudios con el telescopio espacial James Webb, que empezará a funcionar el próximo año.

REDACCIÓN VIDA

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