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Jodidos pero contentos

Viernes 26 de mayo de 2017
Columnistas
Luis Noé Ochoa

Luis Noé Ochoa

Jodidos pero contentos

Por encima de los políticos de turno está el país. Hay que apostarle al positivismo, porque aquí hay gente berraca, que trabaja, que aporta.

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Un domingo de mercado, en mi querida Suaita, un campesino le respondió a otro el saludo de “¿qué hay de vidas?”, como se usaba antes allá. “Ahí, jodidos pero contentos”. Pues eso parece que siempre ha sido en este país. Por eso nos califican de ser los más felices del mundo.

Pero resulta que ahora miles de colombianos están deprimidos. Un saludo de ánimo para quienes afrontan este tremendo mal. La única depresión deseable es la de ablandar la sobrebarriga. Ni esa, pues el pito a veces atormenta más que un opositor resentido.

El hecho es que la Organización Mundial de la Salud dijo la semana pasada que el 4,7 por ciento de los colombianos sufre esta enfermedad, más del promedio mundial, que es el 4,4. ¿No les estresan estas cifras, señores del sistema de salud? Prevención, por favor.

Hay motivos para la depre. Más de ocho millones de víctimas de la guerra, por ejemplo; tanto desplazado, la pobreza, los pensionados que pagan el 12 por ciento de salud. Y, con todo, seguimos jodidos pero contentos. Pero hay que cuidarse del odio, la envidia, la pugnacidad y el negativismo que nos quieren inyectar ciertos líderes, a los que les sabe a amargo hasta el arequipe.

Aquí hay hechos positivos. Casi 7.000 guerrilleros de las Farc están concentrados en las zonas veredales, donde numerosas guerrilleras, víctimas de un tirito de cupido, están embarazadas, lo que antes no podían hacer en la guerrilla, y quieren seguir su vida en la legalidad, ser una familia. Ya empieza la entrega de armas y de menores, pero semejante hecho histórico ha tenido casi menos despliegue que la guardada del aplazado Óscar Iván Zuluaga en la nevera de Uribe.

A la paz le siguen poniendo minas. Inclusive, quieren magnificar las diferencias por la construcción de los campamentos. No se puede desconocer que hay retrasos, pero esto, con voluntad y entendimiento, se arregla.

Y esta semana vi que hubo operación tortuga, ausentismo y muchos impedimentos para aprobar la Justicia Especial para la Paz. ¿Habrá allí fuego amigo? Qué estrés con estos políticos.

La paz ya ha dado frutos. El Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac) dijo que los homicidios cayeron el año pasado en el 37 por ciento de los municipios. O sea, muchas más vidas se han salvado porque los fusiles están en silencio.

Hay corrupción, y eso hace pensar a muchos que a este país se lo llevó el que lo trajo y se le cayó más abajo. Pero hay destape y presos y Fiscalía investigando. Y que siga actuando la justicia. Pero, como dijo la estilista: ojo, que tiene caspa pero no piojo. Ojo, según el presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, Juan Martín Caicedo, la locomotora va por buen camino, pues en 4G hay inversiones por 40 billones de pesos en 31 carreteras, ceñidas a altos estándares de calidad y adjudicadas con transparencia.

Yo creo que por encima de los políticos de turno está el país. Hay que apostarle al positivismo, porque aquí hay gente berraca, que trabaja, que aporta. Pienso en mi paisana Jully Andrea Mora, la Mujer Cafam 2017, de solo 22 años, una líder innata, gestora cultural que maneja la red de 1.200 pescadores artesanales del Puerto Wilches para que puedan comercializar mejor sus productos. La aplaudo y la invito a un viudo de pescado. O a una receta a la Uribe, o sea, viudo de poder. Y como ella hay miles de mujeres, y hombres, que salen adelante, así se ponga “arrecha la joda”, como decimos en Santander, no se doblegan.

Cuánta responsabilidad, señores congresistas ante la JEP, o mejor, ante el país, ante este pueblo que necesita la paz para producir, para tener más esperanzas, para que haya menos motivos para la depresión.


LUIS NOÉ OCHOA
[email protected]

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